Baladista

Baladista

R33

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Producción, mezcla y máster Frank Rudow en Pastallé Sound, Barcelona

Juan Carlos Fernández voz y guitarras, Frank Rudow batería y percusión, Pau Julià contrabajo, Daniel Pitarch acordeón y Gloria Vilches voz

Artwork: Marta Gorjón

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Baladista

A estas alturas, cualquiera que haya escuchado sus proyectos de los últimos años ya identificará claramente la impronta de Juan Carlos Fernández (Dos Gajos, Matrimonio, ex. Penélope Trip), el espectro musical y temático que maneja. Sin embargo, cuanto más se afana en contarnos que ‘todo sigue igual’ – primera frase de este primer disco de Baladista – más nos damos cuenta de su evolución, de la diferencia que entraña cada uno de los pasos con los que avanza.

Sigue aquí el fingerpicking maquinal que arrimara más al ascua del blues con Dos Gajos, o del folk en Matrimonio. También Kurt Weil, el cabaret de entreguerras y la música hispanoamericana; en ocasiones da la impresión de que Juan Carlos escribe una y otra vez el reverso del ‘Gracias a la Vida’ de Violeta Parra, cambiando su doliente vitalismo por un existencialismo con cierta retranca.

No obstante, en Baladista se ha abierto el campo: se incorpora la batería de Frank Rudow, el contrabajo de Pau Juliá y el acordeón de Daniel Pitarch. Con discretas contribuciones, ellos permiten al cantante jugar a ser Howe Gelb (‘Cada Vez’) Jeannette (la inicial ‘Hoy y Mañana’) Serge Gainsbourg (‘Manifiesto’) o Kevin Ayers (‘Sin Sellar’ o la preciosa habanera ‘Rey de Nada’). Sin que Juan Carlos ceda un ápice en sus señas de identidad – la voz musitada y la guitarra arpegiada – los arreglos, y ciertas progresiones de acordes inesperadas llevan al disco a terrenos menos predecibles; a su propio terreno, desarraigado y cenagoso.

Así, mientras el baladista hace inventario de indecisiones, decepciones y espejismos, vamos abrazando su melancolía de ceja arqueada como si ya nos perteneciera. Transformando en canciones esos monólogos interiores que obstinadamente nos repetimos, ante los atascos de la personalidad con los que lidiamos día a día.

Javier Aquilué (Kiev Cuando Nieva)